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El narrador y la

¿Recuerdas tu infancia Pedro? Vivías en Huaypata , un pueblito perdido, a tres horas en lomo de mula de San Pablo. Huaypata era triste y pobre. No tenía luz eléctrica y la radio a transistores era el único contacto que tenías con el mundo. Naciste ahí y te recuerdo con nostalgia pero con claridad.

Eras muy pequeño cuando sentado en el umbral de tu puerta pegabas la oreja al antiguo receptor de radio a transistores de tu abuelo. Escuchabas “La media hora de Huaypata”, el noticiero que desde San Pablo se transmitía con noticias tan solo dedicadas a tu olvidado pueblito. El volumen lo ponías tan bajo que si no hubieses estado ahí, todos pensarían que la radio estaba apagada y que era una extensión tuya. Te encogías acurrucándote contra el viejo aparato y tratabas de escuchar la voz del narrador. El, te iba diciendo al oído, por treinta minutos, todo lo que a tu pueblo le podía interesar. ¡Cómo lo envidiabas! Lo imaginabas, como un héroe, lo mitificabas frente a ese micrófono tan imponente como él, mientras las noticias emanaban de su boca, y todo Huaypata, lo escuchaba. Eras un niñoy querías ser como él cuando crecieras. Sólo tenías siete años y soñabas con el momento, en el que frente a un micrófono, leyeses para todo el pueblo, las noticias de las seis. Mientras tanto , el extraño ritual creado con el viejo artefacto de tu abuelo se cumplía con pasmosa y disciplinada puntualidad. Tenías suerte, la escuela quedaba sólo a tres cuadras de tu casa y eso te permitía llegar cinco minutos antes . Apenas tenías tiempo para decir un buenas tardes masivo en voz alta , para luego , sentado en el umbral de la puerta , esperar el ansiado momento en que harías girar el metálico disco del dial hasta sentir el click para dar inicio a de tu rito diario. Y lo harías a las seis en punto, coincidiendo con la fresca brisa que llegaba al languidecer la tarde. Luego, cuando el narrador , prodigioso e ignoto, terminaba de contarte al oído las noticias, volvías a girar en sentido inverso, el dial, para dar fin al ritual del día. Lo que seguía era tu frágil voz de niño, imitando esa voz casi divina, repitiendo casi una a una las noticias que hace un instante habías escuchado. Te recuerdo de pié, con una escoba en la mano, cogiéndola al revés, imaginando que esas pajas atadas eran el micrófono de OAX4X, Radio San Mateo, “directamente desde el distrito la capital de la provincia de Huarochirí” - así empezaba siempre el narrador - , luego, iniciabas la narración de imaginarias noticias, una tras otra , fantaseando que los cuatro mil (¿ o cinco mil?) habitantes de tu pueblo, estaban como siempre escuchando, ahora de tu voz, “La media hora de Huaypata”. Soñabas a que llegue el día en que todos los huaypatinos fundan su oreja a la radio para escuchar llegar de tu voz las mejores noticias del mundo. ¡Como anhelabas decir un día frente al micrófono: “Se inauguró hoy el servicio de luz eléctrica en nuestro querido pueblo de Huaypata” o quizás “ Inauguran hoy la carretera Huaypata – San Pablo”.

Y fuiste creciendo, Pedro, y entre noticiero y noticiero te enamoraste de Dorita, cuando apenas tenías quince años. Y claro, los dos escuchaban juntos, ahora sentados en la plaza principal del pueblo “La media hora de Huaypata”. Luego paseaban y ella reía a carcajadas cuando comenzabas a narrar tus inventadas noticias “directamente desde el distrito de la capital de Huarochirí”, ahora con voz varonil y estentórea. Luego Dorita se burlaba de ti, diciendo que pronto llegaría la carretera al pueblo, con ella la energía eléctrica y ya nadie escucharía radio, pues todos verían la televisión. Tu sólo le repetías que antes de eso, estarías narrando desde San Mateo las noticias para ella. Ese día - te decía ella- me harás la mujer mas feliz del mundo.

Dorita Carpio era una adorable adolescente de catorce años, hija del recién elegido Diputado Ezequiel Carpio, hombre querido y respetado por todos, pero sin duda, adorado por Dorita. Se le partió el corazón el día que Ezequiel se despidió de ella para viajar a Lima, ahora como flamante diputado electo. Esa noche prometió a su pueblo luchar sin desmayo para lograr que el Gobierno haga realidad la carretera Huaypata – San Pablo. Dorita roció su tez curtida con lágrimas cuando lo vio irse. Ezequiel la miró con una mirada tan dulce que todos los presentes enmudecieron.

Dorita sólo había querido a otro hombre además de Ezequiel y ese hombre eras tu, Pedro. Te amaba. Y te amó siempre, incluso después de lo que sucedió ese viernes.

Un día, no soportaste la curiosidad y te fuiste a San Mateo. Querías conocer el pueblo desde el cual llegaba la voz divina y portentosa del envidiado narrador y así lo hiciste. Caminaste por las callecitas de piedras por tantas horas que perdiste la noción del tiempo. El pueblo, aun siendo mas grande que el tuyo, seguía siendo sólo eso , un pueblo. Pero para ti Pedro era la ciudad mas grande que habías conocido, llena de luces, de tienditas, de callecitas, parques y camiones cargados de frutas o esperando ser llenados para salir rumbo a otros pueblos. Y caminaste como poseído, mirando la gente que ahora no conocías , caminaste hasta encontrar ese letrero inmenso, poderoso, de blancas y fuertes luces que decía “OAX4X Radio San Mateo”. Te detuviste mirando el frontis por varios segundos. Te detenías frente a tu gran sueño. Miraste la puerta abierta , quisiste pasar a mirar, pero alguien te detuvo.

—No puedes pasar muchacho. - escuchaste - En este momento están transmitiendo el noticiero de las seis.

A lo lejos escuchaste, muy tenue , la cortina musical que anunciaba “La media hora de Huaypata”

—Sólo déjeme mirar, le prometo que no molestaré —imploraste

—Si no haces ruido puedes mirar por esa ventanita —y señaló una pequeña ventana en una puerta.

Era la puerta que daba a la cabina radial. Desde ahí venía la música. Te acercaste Pedro, en punta de pies, y miraste por la ventanita. Allí estaba el increíble ser que durante años te contó tantas cosas al oído. Quedaste extasiado. Tu corazón palpitaba a cien por hora. Tenías frente a ti nada menos que al narrador, quien de pie, frente a ese micrófono, le contaba a tu pueblo, que el proyecto de la carretera Huaypata —San Pablo estaba siendo defendido por el diputado Ezequiel Carpio y que en algunos días el Gobierno tomaría la decisión final sobre la eminente construcción. Te imaginaste a todos los huaypatinos, con la oreja fusionada a un radio a transistores escuchando atentos cada palabra suya. Luego le llegaban mas papeles, con mas noticias que una a una leía con voz firme y convincente. De pronto, nuevamente la música, anunciaba que el noticiero había terminado . Viste al narrador dejar el cúmulo de papeles a un costado, para acercarse a la puerta. Instintivamente te pusiste a un lado y lo viste pasar tan cerca que, hasta creo, Pedro, lo rozaste. Luego se alejó.

Fue tanta la emoción Pedro, que no te percataste que te habías quedado solo. El vigilante te había olvidado y estabas , como en muchos de tus sueños, frente a la cabina de transmisión. No fue que tomaras la decisión de entrar, simplemente fue que entraste y aunque todos los equipos estaban apagados, empezaste a fantasear que eras el narrador :

“OAX4X, Radio San Mateo, directamente desde el distrito la capital de la provincia de Huarochirí trayendo las principales noticias de Huaypata . El día de hoy viernes ocho de Noviembre de 1965, el gobierno aprobó la construcción de la carretera Huaypata —San Mateo, luego de las invalorables gestiones de nuestro querido Diputado Ezequiel Carpio....”

No habías terminado de decir esas frases , empleando tu mejor voz cuando alguien te interrumpió.

—Muchacho, que haces ahí

No diste explicación alguna. Solo balbuceaste algo que ni tu entendiste. Era el narrador que al escuchar tu voz había regresado. Estabas asustado.

—Sólo jugaba a ser usted. Discúlpeme señor. Ya me voy...

—No es necesario, ¿De donde eres? —preguntó el narrador

—De Huaypata —dijiste

—Huaypata... ¿Sabes que yo soy de ahí?

Y te empezó a conversar mil cosas de tu pueblito, y tu lo escuchabas boquiabierto, no lo querías interrumpir para nada, de pronto te dijo: —¿Sabes que lo hiciste muy bien?

—¿Que hice bien , qué, señor?

—Frente al micrófono. Hablas bien, hablas claro, tu voz es agradable....

—Siempre me gustó hacerlo –interrumpiste – la verdad es que sueño ser un día narrador de noticias, como usted.

Le contaste como desde niño jugabas a que la escoba era un micro y cuan feliz serías si un día Dorita y todos los Huaypatinos te escucharan anunciando las noticias en “La media hora de Huaypata”.

—A un paisano , no le niego nada. Anda dile a Dorita que el próximo viernes, escuche el noticiero. Ese día tu vas a ser el narrador. No te estoy regalando nada. Te he escuchado y creo que tienes pasta. El próximo viernes tendrás tu oportunidad.

Te quedaste en blanco Pedro. No supiste que decir. Por tu cerebro recorrieron las imágenes de Dorita y toda la gente con la radio en la oreja , escuchando tu voz, anunciando las noticias. Quien sabe, con suerte , te corresponda anunciar la construcción de la carretera....

—¿Es verdad lo que me dice?

—Claro que es verdad. Dile a todos que el viernes a las seis enciendan la radio.

—Pero, debo aprender algo....practicar algo... – preguntaste.

—No te preocupes. Las noticias te las irán dando mientras vas hablando. Sabes de memoria la presentación y tu voz es buena, fuerte y clara. Todo saldrá perfecto. Solo preocúpate en estar aca el viernes a las seis.

El viaje de regreso, lo hiciste entre nubes. No cabías en ti de felicidad. Te imaginabas ya frente al micrófono , mientras cada huaypatino estaría atento a la radio y en especial tu querida Dorita. Pensaste mil maneras de anunciarle la gran noticia, y al final decidiste que le darías una sorpresa, la mayor sorpresa de su vida.

—Dorita, para el viernes te tengo una gran sorpresa –le dijiste-

—¿Qué es, mi amor? – respondió intrigada.

—La mejor sorpresa de tu vida , sólo tienes que escuchar “La media hora de Huaypata”

—¿Es tan buena esa sorpresa?

—No podría haber otra mejor.

Y toda esa semana repitieron el diálogo, día tras día.

Cuéntame Pedro. ¿Qué va a pasar en el noticiero el viernes?

Te vas a enterar de algo que te va a convertir en la mujer mas feliz del mundo —le decías.

¿Y que tienes que ver tu en eso?

Que yo seré el hombre mas feliz del mundo también.

Todo Huaypata se enteró que Dorita y tu serían las personas mas felices el viernes a las seis. Pero guardaste muy bien el secreto. Nadie sabía el porqué. La gente que se cruzaba con Dorita en la calle le decía : ¿Y? ¿Cómo está la mujer mas feliz del mundo? Dorita respondía —Todavía no lo soy. Lo seré el viernes a las seis.

Y llegó el día ansiado. A Dorita le habías advertido que la sorpresa sólo funcionaría si estaba ella sola. Así que muy temprano, por la mañana le dijiste: ”Quiero ver a la mujer mas feliz del mundo mañana. Para eso debo dejar de verla hoy”

Llegaste a San Mateo a las cinco. Estabas pulcro Pedro, con ese traje que yo mismo te presté. Te brillaban los ojos. Dudaste que fuera cierto lo que estabas viviendo. ¿Y si sólo fue un sueño y nunca tuviste esa conversación con el narrador? ¿Si sólo fue producto de tu imaginación febril? No, Pedro, no había sido un sueño. Cuando llegaste a la Radio allí estaba él, esperándote. Te invitó a pasar y te acompañó a la cabina. Luego te palmoteó al hombro y te deseó suerte.

Todo va a salir bien, no te pongas nervioso. Cuando acabe la cortina musical es el momento de entrar. Tu empiezas anunciando el noticiero. Luego te irán pasando las noticias y las leerás. Todo saldrá perfecto. En diez segundos sales al aire.

Fueron diez segundos donde los latidos de tu corazón parecían los golpes de un tambor de guerra. El sonido de la cortina musical se mezclaba con el de tu sangre , que fluía por tus venas de manera inusitada. Te imaginaste a Dorita , rodeada de amigas ,vestida de fiesta, esperando la sorpresa que la convertiría en la mujer mas feliz del mundo.

“OAX4X, Radio San Mateo, directamente desde el distrito la capital de la provincia de Huarochirí trayendo las principales noticias de Huaypata. Ahora los titulares del día en la voz de Pedro Ayarza”

En ese momento te hicieron llegar las hojas con las primeras noticias a narrar. Tu sangre hervía, te volviste a imaginar a Dorita inmensamente feliz escuchándote.

“ Hoy viernes quince de Noviembre de 1965, empezamos el noticiero con una triste noticia. Cumplimos con el penoso deber de informar el asesinato cruel del que fue victima , en la ciudad de Lima, el Diputado Ezequiel Carpio, en un cobarde y vil atentado terrorista.

La noticia seguía , pero no fuiste capaz de decir una palabra mas.

Te busqué durante la noche y todo el día siguiente. El narrador me contó que luego de leer esa noticia enmudeciste y el tuvo que asumir la conducción del programa. De ti, nunca mas supimos nada, ni yo ni Dorita ni nadie en Huaypata.

El narrador al despedirme dijo “No es un buen profesional “ .

Yo no supe que decirle.



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